El Presupuesto de Canarias 2027 aumenta un 5,7%, priorizando sanidad y vivienda
El Presupuesto de Canarias 2027 sube un 5,7%, destinando la mayor parte a sanidad, educación y vivienda en un contexto de limitaciones económicas.
El Gobierno de Canarias ha presentado un presupuesto de 13.209 millones de euros para 2027, lo que representa un incremento del 5,7% respecto al año anterior. La mayor parte de este aumento se destina a sanidad, educación, asuntos sociales y vivienda, que concentran el 80% del incremento. La inversión en estos ámbitos refleja una estrategia clara para fortalecer el escudo social en un contexto de incertidumbre económica y fin de fondos europeos.
Este ejercicio presupuestario se desarrolla en un escenario marcado por la finalización de los fondos MRR y la falta de recursos estatales adicionales, lo que obliga a priorizar gastos esenciales. La decisión política de mantener y ampliar la inversión social responde a las demandas de una ciudadanía que enfrenta desafíos en acceso a vivienda, sanidad y educación, en un contexto de ralentización económica y crecimiento del PIB estimado en un 1,1%.
Las implicaciones de este presupuesto apuntan a potenciar políticas públicas en un momento de restricción de recursos. La asignación de más de 5.000 millones de euros a sanidad y casi 3.000 millones a educación busca garantizar la calidad de los servicios y reducir desigualdades. Sin embargo, la situación internacional y la inflación, que se monitorizará de cerca, plantean retos para mantener la estabilidad económica.
Desde una perspectiva política, el Ejecutivo autonómico busca consolidar su compromiso con el bienestar social frente a una coyuntura de restricciones presupuestarias. La decisión de no rebajar el IGIC y de incrementar la inversión en vivienda, pese a las dificultades financieras, refleja una estrategia de resistencia y apuesta por el escudo social, en línea con las demandas de los actores sociales y económicos.
De cara al futuro, la comunidad autónoma afronta un escenario de menor crecimiento económico y una tasa de desempleo que podría mantenerse en torno al 12,4%. La gestión del gasto y la monitorización de la inflación serán claves para mantener la estabilidad. La intención es consolidar un modelo que priorice el bienestar social sin perder de vista la sostenibilidad financiera a medio plazo.