Domínguez apuesta por diversificar la economía canaria para reducir la dependencia del turismo
Domínguez defiende diversificar la economía canaria para atraer sectores de alto valor añadido, con la energía, la conectividad y la vivienda como retos clave.
El vicepresidente del Gobierno de Canarias, Manuel Domínguez, defendió este martes la diversificación económica del archipiélago como vía para atraer sectores de «alto valor añadido» que generen empleo más estable y mayor rentabilidad. Lo hizo durante el encuentro informativo «Canarias hacia el futuro», organizado por Europa Press en el Hotel Santa Catalina, en Las Palmas de Gran Canaria.
El contexto es conocido. El turismo sigue siendo el principal motor de la economía canaria, con un peso determinante en el empleo, el consumo y la recaudación. Sin embargo, esa dependencia también expone al archipiélago a los ciclos de la demanda turística y a una estructura laboral marcada por la temporalidad y los salarios bajos. De ahí que la diversificación figure desde hace años en la agenda de los sucesivos gobiernos regionales, aunque los avances sean lentos.
Domínguez subrayó que el turismo debe «cuidarse y protegerse», pero admitió la necesidad de corregir lo que definió como una cierta desafección de la población trabajadora hacia el sector. Esa reflexión apunta a un problema político de fondo: que el crecimiento macroeconómico no se traduzca de forma visible en la vida cotidiana de los ciudadanos.
El vicepresidente también identificó debilidades estructurales. Entre ellas, unas infraestructuras energéticas obsoletas que requieren renovación urgente y que han provocado recientes apagones, como el registrado en Lanzarote. Asimismo, señaló la conectividad digital como factor clave para captar inversiones. Ambos elementos condicionan la capacidad del archipiélago para atraer empresas de sectores tecnológicos e industriales.
Otro punto central de su intervención fue la vivienda. Domínguez vinculó directamente el acceso a una vivienda asequible con la posibilidad de que los beneficios económicos lleguen a la sociedad. Sin una respuesta en este ámbito, indicó, resulta difícil trasladar las cifras macroeconómicas a la realidad de las familias, que afrontan un aumento del coste de la vida.
La apuesta por la diversificación enlaza con el debate sobre el modelo económico canario, que lleva años discutiéndose en el Parlamento regional y en el ámbito de la concertación social. Las declaraciones del vicepresidente sitúan la cuestión en un terreno en el que la inversión en energía, digitalización y vivienda aparece como condición previa, más que como objetivo aislado.
En el horizonte inmediato, el éxito de esta estrategia dependerá de la capacidad del Gobierno para ejecutar esas inversiones y de que el tejido empresarial responda con proyectos de mayor valor añadido. A medio plazo, el reto será demostrar que el crecimiento económico del archipiélago puede compatibilizarse con la sostenibilidad social y territorial, algo que la ciudadanía seguirá evaluando en función de su impacto en el empleo y en el precio de la vivienda.