Jesús de Miguel, delantero del CD Tenerife, despedido en Navahermosa con masiva asistencia
Jesús de Miguel, delantero del CD Tenerife fallecido tras un golpe en el Tenerife-Andorra, es enterrado en Navahermosa con asistencia masiva del fútbol español.
Jesús de Miguel, delantero del CD Tenerife fallecido tras recibir un fuerte golpe en el partido contra el Andorra, ha sido enterrado este jueves en Navahermosa (Toledo). La despedida reunió a cientos de familiares, amigos, vecinos y compañeros, entre ellos toda la plantilla del conjunto tinerfeño y destacadas figuras del fútbol español.
El municipio, de apenas 3.500 habitantes, es el lugar de origen de la familia del jugador. El cortejo fúnebre, encabezado por su madre, su padre y su hermana, recorrió la calle que separa el tanatorio del cementerio. El féretro entró en la iglesia parroquial de San Miguel Arcángel a las 15.05 horas, donde el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, ofició el funeral. A las 16.10 horas, amigos y compañeros futbolistas trasladaron el féretro a hombros hasta el cementerio municipal.
Entre los asistentes figuraron el presidente de la RFEF, Rafael Louzán, el seleccionador nacional, Luis de la Fuente, y el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, así como exfutbolistas y técnicos como José Antonio Camacho, Predrag Mijatovic y Aitor Karanka. También acudieron la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón, y el consejero de Educación, Cultura y Deportes de Castilla-La Mancha, Amador Pastor. La representación del CD Tenerife estuvo encabezada por su presidente, Felipe Miñambres.
El futbolista sufrió una parada cardiorrespiratoria tras el golpe recibido durante el partido disputado el lunes entre el Tenerife y el Andorra. El Ayuntamiento de Navahermosa decretó tres días de luto oficial, que concluyeron con el entierro. Antes de la ceremonia, su representante, Manuel Hernández, leyó un comunicado de la familia en el que agradecía las muestras de cariño y pedía respeto a su intimidad para afrontar el duelo.
Louzán lamentó una «pérdida irreparable» y defendió la necesidad de mejorar la prevención y los protocolos de actuación ante situaciones de este tipo, para que los medios necesarios para intervenir «estén todos en el sitio adecuado en el momento oportuno». Recordó, además, la suspensión de los partidos de Copa del Rey y de la Reina previstos para esos días. Tolón, por su parte, calificó la jornada de «un día terrible» para el deporte español y destacó las palabras de los compañeros sobre la deportividad, humanidad y humildad del jugador.