La cooperación internacional reduce en un 67% las llegadas migratorias a Canarias
Hasta el 4 de octubre de 2024, la lucha contra la migración irregular en Canarias ha logrado retener hasta un 67% de inmigrantes en sus países de origen. Esto supone la interceptación de aproximadamente 17.000 personas antes de que intentaran cruzar el Atlántico. La colaboración con países africanos y el intercambio de inteligencia han sido clave en estos avances.
El contexto político ha sido marcado por recientes viajes del Gobierno de España a Mauritania, Senegal y Gambia, que han facilitado acuerdos de inversión y reformas legislativas en estos países. La finalidad es endurecer las penas y desmantelar las mafias responsables de la trata y el tráfico ilícito de personas. Estas acciones reflejan una estrategia de abordaje integral, que combina cooperación internacional, legislación y presencia policial en origen.
La implicación de las instituciones españolas y europeas en la región africana busca reducir la presión migratoria en las costas canarias. La presencia de Frontex, la agencia europea de fronteras, ha sido fundamental en la coordinación de esfuerzos, aunque su despliegue en países africanos aún requiere de mayor apoyo y acuerdos bilaterales. La estrategia apunta a evitar que las embarcaciones salgan del continente, minimizando riesgos y costes humanos.
Desde una perspectiva política, estas acciones refuerzan la necesidad de políticas migratorias coordinadas y sostenibles. La cooperación con países africanos se presenta como una de las vías más efectivas para gestionar la migración irregular desde sus raíces. La colaboración internacional también implica un compromiso de inversión en capacidades institucionales y policiales en las naciones del África Occidental.
De cara al futuro, se espera que estos esfuerzos continúen y se intensifiquen, con posibles ampliaciones de la presencia de Frontex y mayores recursos para la cooperación policial. La tendencia indica que, si bien la presión en las costas puede disminuir, las mafias adaptan sus rutas, por lo que la estrategia debe mantenerse flexible y multilateral. La política migratoria en la región refleja un enfoque preventivo con impacto directo en Canarias.