Canarias reduce un 33,5% la lista de espera en dependencia en 2023
Canarias reduce un 33,5% la lista de espera en dependencia en 2023, aunque persisten desafíos en tiempos y cobertura del sistema social.
Durante los primeros nueve meses de 2023, Canarias ha logrado reducir en un 33,5% la lista de espera en dependencia, situándose como la segunda comunidad con mayor descenso en España. La cifra actual refleja una disminución de 7.385 personas en situación de espera, dejando un total de 14.638 individuos pendientes de atención.
Este avance se produce en un contexto de esfuerzos por mejorar la gestión del sistema, aunque aún persisten importantes desafíos. La media de tiempo de espera en las islas se sitúa en 214 días, por encima del máximo legal de 180, pero por debajo de la media nacional. La reducción en los plazos responde, en parte, a una mayor transferencia de fondos desde el Estado, cuyo impacto aún no se ha traducido en una mejora significativa en la atención efectiva.
La situación también refleja un incremento en la cantidad de personas beneficiarias y con derecho a prestación, a pesar de la reducción en las listas de espera. Sin embargo, la organización advierte que el ritmo de disminución es insuficiente, estimando que podrían necesitarse hasta ocho años para lograr una cobertura plena en el sistema.
Desde el ámbito político, la nueva reforma legal que entra en vigor este viernes busca ampliar derechos, reducir burocracia y reforzar la financiación pública. No obstante, los expertos señalan que el impacto de estas medidas aún será visible en los próximos años y dependerá de la implementación efectiva y de la asignación de recursos adecuados.
El análisis revela que, aunque las cifras mejoran, la dependencia continúa siendo un reto importante para las políticas sociales en Canarias. La tendencia a priorizar prestaciones de menor coste, como teleasistencia, puede limitar la atención integral a quienes más lo necesitan. La perspectiva futura requiere un esfuerzo sostenido para reducir los tiempos de gestión y aumentar la inversión en servicios de mayor calidad y cobertura.
En un contexto político donde las administraciones autonómicas y estatales deben coordinarse para responder a las demandas sociales, la atención a la dependencia sigue siendo un indicador clave de la progresividad en la protección social. La tendencia de mejora en los datos debe acompañarse de acciones concretas para garantizar una atención efectiva en el corto plazo y una mayor equidad en el sistema.