Un conductor de 51 años da positivo en alcohol y triplica el límite tras circular temerariamente por la GC-1
Un conductor de 51 años triplica la tasa de alcohol y conduce temerariamente por la GC-1 entre Ingenio y Telde. Detenido tras seguirle tres kilómetros.
Un hombre de 51 años, residente en Tenerife, fue interceptado por la Guardia Civil en la GC-1, en el tramo entre Ingenio y Telde, tras circular de forma temeraria y superar la tasa de alcoholemia. Las pruebas arrojaron 1,11 y 1,04 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, muy por encima del límite legal de 0,25 mg/l.
El control se produjo en octubre, sobre las 16.00 horas, en sentido Las Palmas de Gran Canaria. Una patrulla de la Agrupación de Tráfico del Destacamento de Maspalomas, dentro de la campaña especial de la DGT contra las distracciones al volante, observó un turismo que se desplazaba a gran velocidad y cambiaba de carril de forma brusca.
Según el atestado difundido por la Guardia Civil, el conductor empleó todos los carriles disponibles, incluido el arcén y el carril de aceleración, y adelantó a otros vehículos por ambos lados. La lluvia había mojado el asfalto y el tráfico era denso, circunstancias que elevaban el peligro para el resto de usuarios.
Varios conductores que circulaban detrás tuvieron que reducir la velocidad para evitar colisiones. Los agentes siguieron el vehículo durante unos tres kilómetros hasta lograr detenerlo. Numerosos conductores reconocieron después la actuación mediante señales acústicas y gestos de agradecimiento.
Este caso ilustra un problema recurrente en las carreteras canarias: la combinación de alcohol y conducción agresiva en vías de alta intensidad. La GC-1 es una de las principales arterias de la isla de Gran Canaria, y los controles preventivos buscan precisamente anticiparse a este tipo de situaciones.
La intervención pone de relieve la importancia de las campañas de vigilancia y del papel de la ciudadanía que alerta de comportamientos peligrosos. Las autoridades de tráfico insisten en que la prevención, junto con la sanción, sigue siendo la herramienta más eficaz para reducir la siniestralidad vial en las islas.