Crónica Canarias.

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Psiquiatría mejoraría éxito de fumadores severos en dejar tabaco, según expertos.

Psiquiatría mejoraría éxito de fumadores severos en dejar tabaco, según expertos.

Cardiólogos internacionales coinciden en que el acompañamiento psiquiátrico a los fumadores severos o de largo plazo es clave para lograr que estos abandonen el hábito. Los expertos se reunieron en Sofía, Bulgaria, para discutir sobre cómo mejorar la salud de aquellos que incurren en prácticas de riesgo como el tabaco, la obesidad, el abuso del alcohol o de las redes sociales y otros dispositivos electrónicos.

La jefa del departamento de cardiología del hospital St. Anna de Sofía, Rada Prokopova afirmó que la atención psiquiátrica podría permitir a estos consumidores dejar su adicción y, sobre todo, no sustituirla con otra que "puede ser también dañina". Prokopova explicó que "parece que en parte todos necesitamos una adicción", aunque no todas las personas se relacionan con ellas de la misma manera.

El responsable de la clínica Second Psychiatric Clinic de Varna y presidente de la Asociación Búlgara de Psiquiatría, Hristo Kozhuharov, coincidió con la cardióloga en la dificultad de erradicar la base que conduce a muchas personas hacia la adicción. "No podemos eliminar una adicción y reemplazarla con otra", aseveró Kozhuharov, quien se mostró favorable al uso de políticas de reducción de daño también en el tabaco.

Participó también el jefe del departamento de medicina y responsable del Instituto de hipertensión del E. Wolfson Medical Center, en Israel, Reuven Zimlichman, quien consideró que los fumadores saben bien los daños a la salud en los que incurren, pero que aún así siguen haciéndolo. Zimlichman destacó la importancia del tabaco calentado o el snus, productos que reducen significativamente la cantidad de sustancias tóxicas consumidas y emitidas.

La cardióloga Prokopova valoró también el problema que supone el tabaco en la juventud y mantuvo que el problema de los jóvenes ante el tabaco tiene mucho que ver con que "no se dan cuenta de que no serán jóvenes para siempre". Es precisamente la baja percepción del riesgo a medio y largo plazo de fumar, pero también de otras actividades o adicciones como el consumo de drogas o el alcohol, la que, en su opinión, está detrás de la incorporación de jóvenes a estos malos hábitos y, más tarde, a la propia adicción.