Mejora en la transparencia de entidades privadas canarias, pero un 33,9% incumple requisitos
La evaluación del Índice de Transparencia en Canarias 2024 revela una nota media de 7,45 puntos para las entidades privadas, con un incremento respecto a 2023, cuando fue de 6,15. De las 1.186 organizaciones convocadas, 402 incumplieron los requisitos, representando el 33,9%, un ligero aumento en comparación con el 31% del año anterior. Entre los incumplidores figuran partidos políticos, sindicatos, ONG, asociaciones culturales y organizaciones empresariales, como Intersindical Canaria y Asaga.
El incremento en la puntuación refleja un esfuerzo por mejorar la transparencia en el ámbito privado y en los partidos políticos, que obtuvieron las calificaciones más altas, con medias de 8,38 y 8,12 respectivamente. Sin embargo, la presencia de entidades incumplidoras en un contexto donde la financiación pública supera los 600 millones de euros, con más de 100 millones canalizados a organizaciones que no cumplen los requisitos, genera inquietud en un escenario político marcado por debates sobre la rendición de cuentas y la gestión pública.
Este incremento en el nivel de transparencia se produce en un contexto de mayor atención institucional y social a la rendición de cuentas, tras cambios regulatorios y la puesta en marcha de nuevos portales web para facilitar la carga y acceso a datos públicos. La evaluación también refleja el compromiso de muchas organizaciones en presentar alegaciones y participar en procesos de mejora continua, aunque aún persiste un porcentaje importante de incumplidores.
El entorno político en Canarias ha estado marcado en los últimos años por tensiones entre los diferentes grupos con representación parlamentaria, en un escenario donde la transparencia y la gestión de fondos públicos son temas centrales en el debate público. La incorporación de partidos políticos en esta evaluación responde a la voluntad de incrementar la fiscalización y mejorar la confianza en las instituciones, en un momento de mayor escrutinio social y mediático.
Desde una perspectiva más amplia, estos resultados refuerzan la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y transparencia en las administraciones y organizaciones del archipiélago. La vigilancia pública y la participación ciudadana se presentan como herramientas clave para avanzar hacia una gestión más responsable y transparente en un contexto de creciente demanda social de rendición de cuentas.
En definitiva, estos datos reflejan un paso adelante en la cultura de la transparencia en Canarias, aunque también evidencian que aún hay camino por recorrer, especialmente en entidades que gestionan fondos públicos y en el ámbito político, donde la confianza y la fiscalización son fundamentales para garantizar una gobernanza eficaz y responsable.