Las fuerzas de emergencias trabajan para normalizar la situación en Valle Gran Rey, La Gomera.
El 26 de marzo en San Sebastián de La Gomera, las autoridades de Canarias, junto al Cabildo de La Gomera y el Ayuntamiento de Valle Gran Rey, se reunieron para evaluar la situación generada por la borrasca Therese. Aunque aún no se tienen cifras exactas sobre los daños ocasionados en la infraestructura, se están llevando a cabo labores para restaurar el orden en diversas áreas del municipio, incluyendo las cañadas de El Entullo y El Hornillo, con el apoyo de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y recursos locales.
El presidente del Cabildo, Casimiro Curbelo, informó que las lluvias han sido especialmente intensas desde el mediodía del día anterior, lo cual llevó a declarar el nivel 2 de emergencia. La UME fue activada para colaborar en los esfuerzos de recuperación, trabajando en conjunto con servicios locales para poder restablecer la normalidad en la island.
Las evaluaciones iniciales revelaron que varios tramos de Valle Gran Rey, como la Avenida Marítima, sufrieron daños significativos. Esta situación fue la razón para declarar la emergencia y comenzar las reparaciones no solo en la Avenida Marítima, sino también en El Hornillo y La Playa, que también presentaron problemas similares.
Curbelo destacó las incidencias reportadas, como el desbordamiento de cañadas y los daños en viviendas y vías de acceso en diferentes zonas, con especial énfasis en lo ocurrido en Alajeró, donde las carreteras GM-1 y CV-11 quedaron afectadas. Se hizo un llamado a la colaboración de la naviera Fred. Olsen para ayudar en la movilización de personas por vía marítima y facilitar el despliegue de la UME en localidades como Erque y Erquito, que requieren urgentes trabajos de acceso.
El presidente del Cabildo subrayó la importancia de evaluar los daños en estrecha coordinación con los municipios, manifestando que se elaborará un informe completo que será presentado al Gobierno de Canarias y al Gobierno de España, destacando la necesidad de revisar el protocolo de activación del nivel 2 para recibir más apoyo de recursos.
En la misma línea, el alcalde de Valle Gran Rey, Borja Barroso, lamentó los severos daños en la desembocadura del barranco, donde el rompeolas y el pavimento colapsaron. En este sentido, mencionó que se están realizando las gestiones necesarias para declarar la emergencia, esperando la coordinación necesaria entre el Ayuntamiento, el Gobierno de Canarias, el Estado, Costas y el Cabildo para llevar a cabo una intervención efectiva.
Barroso quiso tranquilizar a los ciudadanos afirmando que ya se han emprendido acciones para asegurar la seguridad pública. Aclaró que, aunque la Avenida Marítima permanece cerrada debido a su inestabilidad, existen rutas alternativas disponibles. Además, los trabajos de recuperación prosiguen en otros puntos del municipio, con la participación de la UME y recursos del Cabildo.
El alcalde valoró positivamente la cooperación institucional y, a pesar de la magnitud de los daños materiales, resaltó que, afortunadamente, no se reportan daños personales. No hay personas aisladas, aunque se están atendiendo accesos complicados a diversas viviendas.
Marcos José Lorenzo, viceconsejero de Emergencias del Gobierno de Canarias, indicó que se ha priorizado la seguridad de los ciudadanos mediante la activación del Plan de Emergencias Insular (PEINCA), el cual coordina recursos con otras administraciones en las áreas más afectadas como Valle Gran Rey y Alajeró.
Asimismo, subrayó la importancia de realizar una evaluación minuciosa de los daños estructurales, especialmente en las infraestructuras más complejas que requieren un estudio técnico antes de cualquier acción, lo que, lamentablemente, complica la imposición de plazos para la resolución de estos problemas.
Desde el inicio del Plan de Emergencias Insular el 18 de marzo, el Cabildo ha contado con la colaboración de diversos cuerpos de seguridad del Estado, Protección Civil, Bomberos Voluntarios de Valle Gran Rey y otras organizaciones, todos coordinados por el CECOPIN. Con la activa participación de la UME y otros recursos, se espera poder gestionar de manera efectiva la crisis en desarrollo y salir adelante tras este difícil evento meteorológico.