Canarias elimina pantallas digitales en aulas de 0 a 3 años para potenciar el juego sensorial
La Consejería de Educación del Gobierno de Canarias ha ordenado retirar las pantallas digitales de las aulas del primer ciclo de Educación Infantil, centrando la atención en metodologías tradicionales. La medida afecta a instalaciones con dispositivos que no cumplen con las recomendaciones para esa etapa y establece un plazo de reubicación antes del 30 de noviembre de 2026.
Esta decisión responde a las recomendaciones de la Sociedad Española de Pediatría y a estudios que señalan que la exploración sensorial, el juego libre y el contacto directo con materiales reales favorecen el desarrollo infantil en los primeros años. La medida también busca alinear las prácticas educativas con las evidencias científicas sobre el impacto de la tecnología en esa etapa crucial.
Desde el punto de vista político, la medida refleja una apuesta por priorizar el bienestar y el desarrollo integral del alumnado, en un contexto donde las políticas educativas buscan equilibrar innovación y metodologías tradicionales. La iniciativa se enmarca en una estrategia de reorganización de recursos, con el objetivo de garantizar espacios adecuados para el desarrollo motriz, emocional y cognitivo de los niños.
El cambio también implica un ajuste en la planificación de recursos digitales financiados por el Ministerio de Educación, que hasta ahora había promovido una mayor incorporación de tecnología en las aulas. La reubicación de los dispositivos será gestionada por los centros, con apoyo técnico y sin coste adicional para las instituciones, en línea con la prioridad de mantener un entorno de aprendizaje seguro y adecuado a las necesidades de los menores.
Este enfoque responde a una visión pedagógica que prioriza la exploración física y sensorial en los primeros años, en contraposición a la digitalización prematura. La normativa también contempla el uso restringido de sistemas digitales en el segundo ciclo de Infantil, solo en casos debidamente justificados y en contextos específicos, especialmente para alumnos con necesidades educativas especiales.
De cara al futuro, esta iniciativa refuerza la tendencia de las políticas educativas en Canarias a promover ambientes que favorezcan el desarrollo integral en edades tempranas. La experiencia servirá para evaluar la efectividad de estrategias que equilibran tradición e innovación en la educación infantil en el archipiélago.