Un hombre casi muere ahogado por succión en piscina hotelera de Gran Canaria
Un hombre de 45 años sufrió un incidente grave en una piscina del sur de Gran Canaria en la primera quincena de julio. Fue succionado por el filtro de la piscina y estuvo a punto de ahogarse. La rápida intervención de sus familiares permitió rescatarlo antes de un desenlace fatal. Actualmente, permanece en recuperación tras sufrir lesiones de pronóstico reservado.
Este suceso ha puesto en evidencia los riesgos asociados a los sistemas de filtración en piscinas públicas. La víctima, de estatura alta y peso considerable, logró ser liberada gracias a la acción conjunta de sus familiares, quienes lograron desconectar el sistema y sacarlo del fondo de la piscina. La incidencia ha generado preocupación en el entorno local y en expertos en seguridad acuática.
El especialista en prevención de ahogamientos, Sebastián Quintana, destaca que las rejillas de filtrado representan un peligro importante, especialmente para niños y personas de menor peso. La presencia de estos sistemas ha sido vinculada a múltiples muertes en piscinas, debido a la succión que puede arrastrar a los bañistas. La implementación de medidas de seguridad, como el botón de emergencia, es fundamental para prevenir tragedias similares.
La situación también ha puesto sobre la mesa la necesidad de regulación más estricta por parte de las autoridades. En Italia, se ha aprobado una ley para renovar filtros peligrosos y exigir la instalación de botones de apagado de emergencia en todas las piscinas. La familia del afectado y otros colectivos instan a las administraciones a adoptar medidas similares en España y en las comunidades autónomas, para garantizar la seguridad en los espacios acuáticos públicos.
Este incidente refleja un problema que trasciende la seguridad individual. La regulación en materia de seguridad en piscinas públicas está en debate en diferentes niveles políticos. La administración central y las autonómicas están llamadas a establecer normativas claras que obliguen a mejorar los sistemas de protección y prevención en instalaciones recreativas, en línea con las mejores prácticas internacionales.
De cara al futuro, la tendencia apunta a una mayor regulación y adopción de medidas preventivas en piscinas públicas. La sensibilización social y la presión de expertos y familiares de víctimas pueden impulsar cambios legislativos que refuercen la seguridad. La prevención y la regulación son clave para evitar tragedias similares en el futuro, en un sector que vive un crecimiento constante en Canarias y en el resto del país.