Los cabildos canarios solicitan al Estado suspender la regla de gasto por la crisis internacional
Los siete cabildos de Canarias han solicitado formalmente al Gobierno de España la suspensión temporal de la regla de gasto en sus presupuestos. La petición se basa en el impacto diferenciado que la crisis geopolítica internacional, especialmente los conflictos en Oriente Medio y la escalada en Ucrania, está teniendo sobre las islas. La medida permitiría a las administraciones insulares gestionar sus remanentes sin limitaciones y responder mejor a las necesidades sociales y económicas.
El contexto político actual está marcado por la dificultad de adaptar las normativas presupuestarias a las particularidades de las regiones ultraperiféricas. Canarias, por su condición de región ultraperiférica reconocida por la Unión Europea, enfrenta mayores costes en transporte, energía y suministros básicos. La crisis internacional ha agravado estos desafíos, elevando los costes de vida y afectando la actividad económica en las islas.
La petición de los cabildos refleja una preocupación por la insuficiencia de las medidas adoptadas hasta ahora por el Estado para atender las singularidades insulares. La restricción en el uso de remanentes limita la capacidad de respuesta ante incrementos en los costes y emergencias, situación que se ha visto agravada por la inestabilidad global. La suspensión de la regla de gasto facilitaría una gestión más flexible en un escenario de crisis prolongada.
Desde hace años, las instituciones canarias reclaman una flexibilización de las reglas fiscales en momentos de crisis. La pandemia de COVID-19 y la guerra en Ucrania sirvieron de precedente para decisiones excepcionales. La actual petición busca que estas medidas se apliquen de forma permanente o en nuevos escenarios de emergencia, reconociendo las particularidades de las islas.
El escenario político nacional está en tensión, con debates en el Congreso sobre la necesidad de modificar las reglas fiscales y reconocer las singularidades territoriales. La postura de los cabildos refuerza la demanda de una mayor flexibilidad para las administraciones locales en las regiones ultraperiféricas, en línea con la normativa europea y la realidad insular. La decisión final dependerá de las negociaciones con el Ministerio de Hacienda y la voluntad política para adaptarse a la situación.
El futuro de esta reclamación dependerá en buena medida del contexto internacional y de la capacidad del Gobierno central para adoptar decisiones que reconozcan las especificidades de Canarias. La crisis global ha puesto en evidencia la necesidad de un marco fiscal más flexible y sensible a las condiciones particulares de las regiones ultraperiféricas. La respuesta a esta demanda será un indicador de la voluntad política para fortalecer las capacidades de gestión de las administraciones insulares en momentos de crisis.