Las colonias de gatos en Tenerife afectan la población y tamaño de lagartos endémicos
Las colonias de gatos en Tenerife están reduciendo significativamente las poblaciones de lagarto tizón, además de influir en su tamaño. Un estudio reciente revela que en áreas cercanas a comederos, la abundancia de estos reptiles disminuye en un 120% respecto a zonas alejadas. También se detecta que los lagartos en estas áreas presentan un menor tamaño, aunque con un peso relativo mayor.
El trabajo, llevado a cabo por investigadores del CSIC, la Universidad de La Laguna y GOHNIC, analiza cómo la presencia de comederos artificiales y colonias felinas alteran las dinámicas ecológicas locales. La introducción de especies exóticas y la disponibilidad de recursos alimenticios artificiales generan cambios en las cadenas tróficas y en la estructura de las poblaciones de especies endémicas, fundamentales en los ecosistemas insulares.
Estas alteraciones tienen implicaciones directas en la conservación del lagarto endémico, que es un dispersor clave de semillas y una presa para predadores nativos. La depredación y la competencia por recursos amenazan la supervivencia de estas especies vulnerables, agravando su situación en un contexto de biodiversidad amenazada en Canarias.
El estudio también evidencia que los gatos, a través de los comederos, consumen restos de lagartos y atraen a otras especies invasoras como ratas y palomas. La proliferación de estas especies exóticas incrementa la presión sobre los hábitats nativos y complica las políticas de protección de la biodiversidad en las islas.
Estas conclusiones reafirman la necesidad de adoptar medidas de gestión integradas que regulen la presencia de colonias felinas y los puntos de alimentación artificial. La protección de las especies endémicas requiere un enfoque que considere también los aspectos ecológicos y la salud de los ecosistemas insulares, en línea con las políticas de conservación en marcha en Canarias.
El desafío futuro es equilibrar la protección del patrimonio natural con las expectativas sociales y políticas, promoviendo estrategias que velen por la conservación de la biodiversidad endémica en un contexto de presión por especies invasoras y cambios en el hábitat.