La ACIT denuncia la falta de coordinación del Gobierno en la regulación europea del tabaco
La Asociación Canaria de Industriales del Tabaco (ACIT) advierte sobre la insuficiente coordinación del Gobierno de España con las directivas europeas en la revisión de la normativa del tabaco, tras la aprobación del proyecto en Consejo de Ministros. La directora general de la asociación, Yaiza Castilla, señala que aún queda un largo camino legislativo, incluyendo la aprobación en Congreso y Senado, y que en el proceso se ha echado en falta el dictamen del Consejo de Estado y la alineación con las directivas europeas en curso.
Este desacuerdo refleja la tensión entre las normativas nacionales y europeas en un contexto donde la regulación del tabaco impacta en sectores estratégicos de Canarias. La industria tabaquera en las islas, que en 2024 genera más de 300 millones de euros en facturación y emplea a casi mil personas, se ve afectada por las posibles restricciones, especialmente en la hostelería y el turismo, pilares de la economía local.
Las implicaciones de estas medidas regulatorias podrían traducirse en una pérdida de competitividad para Canarias, que ya enfrenta diferencias en las restricciones anti-tabaco en comparación con otros destinos emisores. La asociación insiste en que las normativas deben respetar la realidad socioeconómica canaria y mantiene un diálogo abierto con los sectores afectados para evitar impactos negativos en la economía y el empleo, además de proteger la salud pública.
Desde una perspectiva política, el debate refleja las dificultades de armonizar las normativas nacionales con las europeas, en un momento donde la Unión Europea impulsa directivas para reducir el consumo de tabaco y proteger a los menores. La gestión de estas discrepancias será clave en los próximos meses para asegurar una regulación coherente y efectiva en el contexto europeo.
El futuro legislativo en España deberá integrar estas consideraciones, equilibrando la protección de la salud con la sostenibilidad económica de sectores estratégicos en Canarias. La coordinación entre diferentes niveles de administración será determinante para evitar medidas que, sin la debida evaluación, puedan perjudicar la economía local y el empleo en la isla.
En definitiva, la discusión evidencia la necesidad de un enfoque colaborativo y bien informado en la regulación del tabaco, que tenga en cuenta las particularidades del archipiélago. La adaptación a las normativas europeas será un proceso que requerirá tiempo y diálogo para minimizar impacto y garantizar una transición justa.