El TSJC confirma la caducidad del Impacto Ambiental del Circuito del Motor en Tenerife
El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha ratificado la caducidad por segunda vez de la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto del Centro Insular del Motor en Tenerife. La sentencia, fechada el 10 de junio, desestima el recurso presentado por el Cabildo, dejando en incertidumbre la continuidad del proyecto.
Este proceso judicial forma parte de un conflicto legal prolongado que refleja las tensiones entre las administraciones públicas y las organizaciones ecologistas, quienes argumentan que el proyecto carece de cobertura legal y ambiental. La Asociación de Amigos de la Naturaleza de Tenerife (ATAN) ha solicitado la paralización cautelar de las actuaciones relacionadas y la restauración del entorno afectado.
El trasfondo político del caso evidencia una disputa entre las prioridades de desarrollo económico y la protección del medio ambiente en la isla. La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, ha sido criticada por su doble discurso, defendiendo la protección natural mientras impulsa un proyecto que acumula sentencias desfavorables.
La sentencia también revela la falta de avances técnicos en las obras, ya que documentos internos del Cabildo reconocen que el proyecto no ha tenido ningún grado de ejecución desde 2016. La posible interposición de recursos de casación por parte del Cabildo podría prolongar aún más la situación judicial.
Este caso refleja la persistente tensión en Canarias entre el desarrollo urbanístico y la conservación de su patrimonio natural. La resolución del conflicto y la eventual restauración del entorno marcarán el rumbo de futuras intervenciones similares en la comunidad autónoma.
De cara al futuro, la decisión del TSJC refuerza la necesidad de una planificación ambiental rigurosa y una mayor transparencia en los procesos administrativos, en un contexto donde la protección del medio ambiente se ha convertido en un tema central en la agenda política y social de las islas.