El sinhogarismo en Tenerife afecta a casi 3.000 personas y se reconoce como emergencia de salud pública
En Tenerife, actualmente se registran 2.853 personas en situación de sinhogarismo extremo, según el último estudio de Cáritas. Este fenómeno, que ha crecido en los últimos cinco años, implica no solo una problemática social sino también una crisis de salud pública.
Este aumento se vincula con la escasez de vivienda asequible y la precariedad económica, incluso entre personas con empleo o pensiones. La falta de recursos y el incremento de asentamientos informales evidencian un fallo en las políticas de vivienda y protección social en la isla. La situación se ve agravada por altos porcentajes de personas con enfermedades crónicas y problemas de salud mental, que enfrentan además barreras para acceder a servicios sanitarios y sociales.
Las implicaciones de esta realidad son graves. La exclusión residencial perpetúa la vulnerabilidad emocional y dificulta la integración social. La existencia de asentamientos en espacios improvisados representa un riesgo sanitario y social que demanda respuestas coordinadas y sostenidas por parte de administraciones y entidades sociales. La inacción puede derivar en una crisis humanitaria de mayor escala en el futuro próximo.
Desde el ámbito político, se evidencian limitaciones en la gestión de las políticas de vivienda y la protección social. La respuesta actual ha sido insuficiente para frenar el incremento de casos y atender las necesidades de los afectados. La priorización de medidas de prevención, como facilitar el acceso al alquiler y agilizar trámites administrativos, resulta urgente para evitar que más personas caigan en la calle sin salida aparente.
El estudio, que no busca ser un censo oficial sino una herramienta de análisis, revela que la mayoría de los afectados residen en áreas urbanas como Santa Cruz y La Laguna. Además, se mantiene la presencia significativa de mujeres y personas migrantes en situación de vulnerabilidad, reflejando la complejidad de la problemática en un contexto de aumento de desigualdades sociales y económicas.
De cara al futuro, la persistencia y el crecimiento del sinhogarismo en Tenerife exigen un enfoque integral y sostenido. Es imprescindible fortalecer las políticas de vivienda, salud mental y apoyo social, así como promover una coordinación efectiva entre administraciones y entidades. Solo así se podrá afrontar esta emergencia social y de salud de manera efectiva y humanitaria.