El Cabildo de Tenerife acelera la instalación de sombra en 51 centros para el próximo curso
El Cabildo de Tenerife y el Gobierno de Canarias avanzan en la ejecución de un plan para crear zonas de sombra en 51 centros educativos del sur de la isla, con una inversión de 2,2 millones de euros. La mayoría de las obras se licitaron en 2025 y estarán terminadas en el inicio del nuevo curso escolar, en septiembre u octubre. Este proyecto responde a la creciente necesidad de adaptar las infraestructuras educativas al cambio climático y a las altas temperaturas estivales.
El acuerdo, firmado en octubre de 2025, forma parte del Plan de Adaptación de los Centros Educativos a las Altas Temperaturas. La prioridad se centró en el sur, donde en ocasiones se han suspendido clases por olas de calor. El consejero de Educación regional también contempla ampliar esta iniciativa a las zonas metropolitanas y del norte de la isla, buscando una respuesta integral a los desafíos climáticos.
Este esfuerzo institucional refleja una estrategia de mejora de las infraestructuras educativas y de fortalecimiento de la resiliencia del sistema escolar ante el impacto del cambio climático. La colaboración entre cabildos y el Ejecutivo regional busca garantizar condiciones adecuadas para el alumnado, además de potenciar la inversión en formación profesional, que en Tenerife destaca por su calidad y cantidad de becas.
En la misma línea, se anunció la celebración en Tenerife del Congreso Nacional de Formación Profesional en 2027, un evento que posiciona a la isla como referente en este ámbito. La apuesta por la formación y el empleo juvenil ha permitido reducir la tasa de paro juvenil al 13%, un dato considerado como un logro histórico en la región. Además, se mantiene el compromiso con proyectos específicos, como la mejora del centro de Educación Especial Hermano Pedro, cuya inversión supera los 12 millones de euros.
El proceso de ejecución de las obras se coordina para que la mayoría de ellas puedan realizarse durante el verano, minimizando la interrupción de la actividad escolar. Hasta la fecha, varias actuaciones ya culminaron, otras están en marcha y muchas más están en fase de licitación y planificación. La colaboración institucional y la planificación a largo plazo son claves para afrontar los efectos del cambio climático en la educación canaria.
De cara al futuro, esta iniciativa forma parte de un plan más amplio que busca fortalecer la infraestructura educativa en toda Tenerife, con una visión de adaptación sostenible y resiliente ante los desafíos climáticos. La continuidad de estos proyectos será fundamental para mantener la calidad educativa y garantizar la seguridad del alumnado en los próximos años.