Crónica Canarias.

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Canarias invierte en exoesqueleto pediátrico para beneficiar a niños con problemas de movilidad.

Canarias invierte en exoesqueleto pediátrico para beneficiar a niños con problemas de movilidad.

El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, junto a la consejera de Sanidad, Esther Monzón, y el director del Complejo Hospitalario Universitario Insular-Materno Infantil, José Blanco, han inaugurado este lunes un innovador exoesqueleto destinado a la rehabilitación pediátrica. Este dispositivo tiene el propósito de elevar la calidad de vida de niños que enfrentan desafíos neuromotores.

La presentación del exoesqueleto fue un evento importante, al que asistió Gala Yánez, una joven paciente, y su familia, quienes estuvieron rodeados de expertos en rehabilitación, como Guillermo Miranda, jefe del servicio de Rehabilitación y Medicina Física, así como otros profesionales de la salud que contribuirán en el tratamiento de los menores.

El equipo, conocido como ATLAS 2030, es el primer exoesqueleto pediátrico de este tipo en las Islas Canarias y ha requerido una inversión de 247,000 euros, financiados en parte por los fondos europeos Next Generation, según informaron fuentes del Gobierno regional.

Destinado a niños y niñas que padecen trastornos motores derivados de la parálisis cerebral o enfermedades neuromusculares como la atrofia muscular espinal, este dispositivo robótico permite a los menores mantener la bipedestación y caminar, al tiempo que ofrece un soporte estructural integral desde el tronco hasta los pies, sin exigir un control torácico previo.

Adicionalmente, el exoesqueleto incorpora un marco de apoyo que asegura la estabilidad del paciente y le brinda una experiencia cercana a la de caminar de forma independiente, facilitando al terapeuta el contacto visual y la interacción directa durante las sesiones de terapia, sin la necesidad de sujetar al niño desde atrás.

El sofisticado dispositivo tiene la capacidad de interpretar los deseos de movimiento del usuario de manera no invasiva y se adapta a la intención de cada paso. También puede ofrecer ejercicios pasivos, estableciendo un patrón de marcha personalizado para cada niño.

Los resultados de la terapia con el exoesqueleto han sido alentadores, ya que se ha demostrado que es una herramienta valiosa en la rehabilitación infantil, promoviendo no solo la movilidad física, sino también la interacción social y la autonomía, ayudando a los pequeños a integrarse y experimentar su entorno de manera más activa.

El aparelho permite un entrenamiento intensivo y adaptado a las necesidades de cada paciente, contribuyendo a mejorar la fuerza muscular y la estabilidad, y al mismo tiempo promoviendo beneficios emocionales y psicológicos. Además, esta tecnología ayuda a prevenir complicaciones asociadas con la falta de movilidad, como contracturas o deterioro funcional.

El exoesqueleto está diseñado para un grupo específico de niños, aquellos con trastornos motores secundarios debido a parálisis cerebral o enfermedades similares. Se establecen criterios rigurosos relacionados con el peso, la estatura y el rango de movilidad articular para asegurar un uso efectivo del dispositivo.

La parálisis cerebral es reconocida como la forma más común de discapacidad motora persistente en la niñez, registrándose entre dos y tres casos por cada mil nacidos anualmente en todo el mundo, aunque estos números pueden variar en diferentes regiones.

Por otro lado, la atrofia muscular espinal, una grave enfermedad neuromuscular, presenta una incidencia de aproximadamente un caso por cada 10,000 recién nacidos en España. Afecta predominantemente la musculatura necesaria para el movimiento y la respiración, aunque su pronóstico ha mejorado con los avances en tratamientos específicos en años recientes.

Con la incorporación del exoesqueleto y la capacitación de un equipo especializado de fisioterapeutas en el Complejo Hospitalario, se han implementado programas de rehabilitación centrados en la mejora de la bipedestación y la marcha para aquellos menores que cumplan con los requisitos específicos para su uso.

Las sesiones de reeducación se llevarán a cabo en el Hospital Juan Carlos I, mientras que los menores continuarán sus terapias en centros designados, utilizando el exoesqueleto como complemento a otras intervenciones rehabilitatorias como ortesis, inyecciones de toxina botulínica y cirugías ortopédicas, entre otras.

Finalmente, se subraya que cada plan de intervención será personalizado según las necesidades y capacidades de cada paciente, siendo imprescindible el trabajo conjunto de un equipo multidisciplinario que incluya médicos, fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales, así como la colaboración de las familias para establecer objetivos claros y evaluar el progreso de los tratamientos.